Publicado en Noviembre 2012
La emergencia de nuevas conductas relacionadas con ponerse en riesgo, con exponerse uno a la adversidad, modifican la sociología de la juventud. (…) La noción de “crisis” relacionada con la adolescencia, traduce esencialmente el contraste entre las aspiraciones del joven y las posibilidades de realización ofrecidas por la sociedad donde vive. (…) Hoy en día, en efecto, la dificultad del pasaje hacia la edad adulta está acentuada por una competencia de lo indeciso sobre lo probable, que impide proyectar un porvenir previsible y feliz. Ya nadie sabe bien a dónde va, la sociedad tiende a transformarse en un sistema de competición generalizada, es corriente hablar de “reciclaje” permanente o explicar que, de ahora en adelante, para cada asalariado será necesario cambiar varias veces de trabajo en el curso de su existencia. Lo esencial es salir adelante lo mejor posible. Todos los medios son buenos a condición de no ser atrapado o salir del apuro. (…) La sed de autonomía está trabada por las dudas que atraviesan al joven en cuanto a sus capacidades para asumir la responsabilidad