En la primera entrevista a padres, pregunto: "Cuéntenme sobre Angel"... la respuesta fue: "El es un autista, hace todo lo que hacen los autistas..."
Cuando recibimos un niño, no solamente nos referimos al ser que se presenta encerrado en las fronteras de su cuerpo, sino que incluimos en dicho ser el lugar en el mundo que habita y que lo habita a través de discursos que se entretejen a su alrededor.Es fundamental comprender el espacio simbólico, que espera al ser que llega, armado mucho antes de nacer, y del que dependerá que el mismo se humanice.